Educacion
Qué hacer cuando el estudiante odia las matemáticas
Por Alice Wotherspoon
Querido Gary,
Leí la trascripción de una conversación grabada entre tú y Allan Misch y me interesó constatar la similitud entre el caso de su hija y el de la mía. He utilizado EFT sobre prácticamente todo – como tú sugeriste – y también en todas aquellas personas que quisieron dejarme tratarlas y he logrado resultados sumamente exitosos. En algunos casos, he obtenido resultados inmediatos (de dejarme con la boca abierta) y otros me han tomado algunas sesiones para descubrir los problemas centrales, pero el resultado final ha sido igualmente un éxito sorprendente.
Mi hija que tiene 10 años también se destaca en todas las materias y es muy artística y creativa, pero cuando le mencionan las matemáticas ella cae inmediatamente en un cambio de conducta. Su disgusto por las matemáticas era tan intenso que simplemente se encerraba y se volvía muy poco cooperativa y todo el lenguaje de su cuerpo denotaba un intenso desagrado.
Ayudarla con matemáticas se transformó en algo traumático para nosotros dos. Su razón de ese desagrado era que “las matemáticas son aburridas y confusas y a mí no me gustan”. Hicimos tapping sobre ese tema, pero no logramos avanzar. Así que yo supuse (basándome en lo que tú dices en tus grabaciones) que debía haber un problema emocional aquí.
Nos retrotrajimos en el tiempo hasta su clase de pre-escolar, cuando se le presentaron las matemáticas por primera vez. El maestro preguntó si alguien sabía lo que era 1 + 1 y sólo un niño lo sabía. En esa época, ella sólo quería ir y jugar con la caja de arena y el 1 + 1 era aburrido y además confuso. Hicimos tapping sobre ese problema, pero ella seguía odiando las matemáticas y las seguía considerando aburridas y confusas. Entonces hicimos tapping sobre el problema de que las matemáticas eran aburridas y confusas y de que el juego era más divertido, pero igualmente no logramos progresar.
Avanzamos entonces a 1er grado, cuando su maestra favorita dijo que su lado más débil era matemáticas y que ella prefería inglés a matemáticas. Así que hicimos tapping para eso también, pero su actitud con respecto a las matemáticas seguía siendo intensa, un desagrado de 10. Procedimos a hacer tapping sobre varios temas que surgieron y uno de ellos era que ella no quería perdonar a nadie por haberle causado ese sufrimiento, así que hicimos tapping para su perdón y su aceptación de sí misma, aunque no estuviera preparada para perdonar.
Al finalizar una hora de una sesión aparentemente improductiva, yo sentí súbitamente una especie de intuición de que su desagrado tenía algo que ver con que ella no quería soltar esa actitud y de que solamente ella tenía el poder de elegir entre conservar esa actitud o dejarla ir, si ella quería. Su explicación fue que “las matemáticas son simplemente aburridas e inútiles para ella porque su ambición es ser una escritora/ilustradora y con eso las matemáticas no tienen nada que ver”.
De todas maneras, conversamos con respecto a la razón por la cual las matemáticas son importantes y ella aceptó hacerse tapping diciéndose:
Aunque me desagradan las matemáticas y no son importantes para mí, yo misma tengo el poder de elegir dejar ir esto y desarraigar todas las partes de ese desagrado si yo quiero y me perdono y me acepto profunda y completamente.
Elijo dejar ir mi intenso desagrado de las matemáticas porque me está causando una cantidad de problemas y está molestando a todos.
Mientras se hacía tapping, ella describió el intenso desagrado como verde y pastoso como puré de patatas. Le empezó a gustar el proceso y preguntó si podía usar una pala para cavar hasta las raíces y yo la estimulé para que las quemara. Ella dijo que ahora están reducidas a cenizas y sus gusanos explosivos se están comiendo todas las cenizas grises (los gusanos explosivos eran sus ayudantes y ella era Pinocho. Ella eligió esos personajes en una sesión previa de EFT que hicimos para ayudarla a solucionar algunos problemas de matemáticas). Terminó su tapping con su decisión de dar la bienvenida a la nueva emoción, “gusto por las matemáticas” para que entrara y ocupara el espacio que había quedado vacío.
Cuando la puse a prueba al escribir 1+1 = MATEMATICAS, su reacción fue interesante. Ella lo vio como HI = MATEMATICAS y comenzó a escribir números y transformarlos en animales, como el 2 que se convirtió en un perro (ella es muy artística) y las MATEMATICAS se transformaron en un gato diabólico al lado de un barrilete y una cueva de ratones. A la hora de dormir, ella dijo que las matemáticas eran aburridas pero su intenso desagrado había desaparecido.
Uno de los efectos colaterales de esta sesión fue que ella perdió su timidez y se volvió más positiva y también comenzó a tener una disposición más feliz y alegre, como si le hubieran quitado una carga de sus hombros.
Ayudarla con matemáticas es fácil ahora, pues ella está muy atenta y alerta y se establece una comunicación de ida y vuelta e inclusive a veces hacemos bromas. Cuando le pregunté por sus emociones con respecto a las matemáticas, ella dijo que simplemente no podía preocuparse por eso ya, ella se sentía neutral y el zzzzzzzt había desaparecido. Desde entonces han transcurrido tres semanas y ella sigue bien.
Doy gracias de corazón a EFT. Espero que los padres que se desesperan con problemas similares encuentren que esto les resulta útil.
Con mis mejores saludos,
Alice Wotherspoon
Actualización:
Esta es una actualización del resultado de aquellas sesiones de EFT más de 6 meses después. A principios de enero mi hija tenía que presentarse a un examen de ingreso y también a una solicitud de beca por su educación post-secundaria. Ahora puedo informar con pruebas cuantificables que fue exitosa en un 100%. Ella se superó pasando tanto su examen de ingreso como asegurándose la beca para los próximos 7 años.
Un dato para los padres:
Hagan que su hijo/a haga tapping en el “punto karate” cuando estén haciendo un trabajo de memorización. Se sorprenderán al ver cuán rápido pueden recordar ese trabajo más tarde.
cortesia de emofree.com
La EFT calma a un niño autista en la escuela
Por Susan McKinley
Estimado Gary:
El siguiente es un correo de una amiga que tomó una clase de EFT 1 que presenté en una institución de salud mental el verano pasado. Cuando leía su reciente relato respecto al éxito con EFT, supe que más gente necesitaría leerlo. Ella me dio permiso para compartirlo contigo para que otros pudiesen leerlo en el boletín de EFT. Espero que consideres que vale la pena incluirlo. Siento que es un magnífico testamento de cómo una técnica tan simple puede tener un efecto tan profundo en la vida de una persona.
El niño respecto al que ella escribe está en cuarto grado, con un diagnóstico de autismo y desorden opositor-desafiante. La prueba estatal es un examen escrito.
Esta es la carta de Susan.
Acabo de trabajar con un niño de mi clase. Me crucé con él en el pasillo cuando se dirigía a clase y me dio un abrazo y me dijo “Buen día señorita Susan.” Le dije que aprendiera cosas buenas y me fui a mi oficina. En menos de tres minutos escuché a su maestra echarlo de la clase diciéndole (en voz alta) que ella “¡ni siquiera quería volver a ver su cara o escuchar su nombre!”
La maestra de educación especial estaba en el pasillo y dijo “¡Grandioso! Tiene que tomar la prueba estatal después de esta clase y sé que ahora no va a estar de humor para hacerlo.” Le pregunté si estaría bien que me lo llevara por algunos minutos y tratara de ponerlo en un estado más feliz para la prueba. Ella dijo que estaría bien, así que fui hacia él mientras la maestra salía al pasillo y tomó su papel y le dijo en voz alta “Es una F gorda y grande”.
Le dije a la maestra que me lo llevaría algunos minutos para alistarlo para la prueba estatal y ella dijo “Pues buena suerte con eso.”
Entramos a una clase vacía y nos sentamos. El estaba mirando al suelo y quería apoyarse en el mostrador. Le pedí que pusiera sus manos en el regazo y se las apreté. Le dije que extrañaba verlo y lo amaba. Le dije que no necesitaba saber qué había pasado en clase, pero que quería saber cómo se sentía.
El dijo “Me lleno tanto de enojo y me siento frustrado” Yo dije, “en una escala del 1 al 10… con 10 siendo que mi cabeza va a explotar… y uno cuando no estoy enojado… ¿cómo te sientes ahora? Y él dijo “en diez” Yo dije “OK, trabajemos en eso ahora. Haz lo que hago y repite lo que digo.
Comencé a hacer el tapping y él hacía tapping pero no repetía. No lo corregí por qué podía ver que estaba concentrado en lo que hacía. El respiró profundamente en el punto del lado del ojo y comenzó a sonreír y a reír en el punto bajo la nariz. Hicimos los movimientos de los ojos y el cantar y el contar con él sonriendo todo el tiempo.
Cuando terminamos, le pregunté cómo se sentía y dijo “mucho mejor” Cuando le pregunté sobre su enojo en la escala del 0 al 10, él dijo “Como cuatro.” Yo dije “Caramba eso es fantástico, bajar desde el diez hasta el cuatro. Y él dijo “sabes, ¡es más bien como un dos ahora!”
Yo dije, “Deshagámonos de ese dos.” E hicimos una ronda con la versión corta. Cuando terminamos, él dijo “Me siento bien.” Le pregunté en qué numero estaba y dijo “como la mitad de cero” Yo le dije que estaba feliz.
El dijo “Señorita Susan, ¿por qué ya no trabaja aquí? Hace que las cosas sean tan pacíficas y calmadas.” Le dije que podría enseñarle algunos trucos para que se sintiera en paz y en calma sin mí.
Le expliqué cómo usar el punto doloroso y afirmaciones simples. Entonces comentamos respecto a la frustración que sentía acerca de su papá teniendo una discusión con el director y su maestra el día anterior. Cuando le pregunté respecto a cómo se sentía (pensaba que podríamos trabajar sobre esto para llegar a sus nervios respecto a la prueba) él dijo “Está bien, me siento bien”
Así que le pregunté directamente cómo se sentía respecto a la prueba. El dijo que estaba un poco nervioso de no tener una A. Le pregunté qué tan nervioso en una escala del 0 al 10, y estaba en un 4. Hicimos los pasos básicos trabajando en estar bien con la prueba, sin importar nada, y terminamos con él sintiéndose bien respecto a la prueba y estando calmado y listo para tomar la prueba.
Le pedí que tomara un momento para escribir cómo se sentía y lo hizo. Mi parte favorita fue cuando cerró sus ojos y respiró para concentrarse antes de escribir más. Sólo quería compartir esto con ustedes. Es un gran chico con una historia de comportamientos explosivos y problemas de control de impulsos. Envío una foto de lo que escribió y dibujó para mí. Gracias por darnos a ambos la ayuda que necesitábamos para hacer esta mañana mejor.
Susan
cortesia de emofree.com y eftmx.com
