Niños
La culpa persistente remite tras buscar ideas en nuestro sitio en la Web y en los DVDs
Por Moira McFadyen, EFT-ADV (EFT-Avanzado)
Hola Gary:
He estado usando EFT durante los últimos dos años, tanto personalmente como profesionalmente, con mucho éxito y quisiera compartir contigo una experiencia que tuve con una cliente que traté recientemente por un asunto de culpa persistente. Me enseñó una lección muy valiosa.
Jane tenía muchos asuntos relacionados con la culpabilidad respecto a sus hijos, y rabia y odio hacia su marido alcohólico. Estos incidentes sucedieron hace años, y mi cliente ahora estaba divorciada, los niños crecidos e independientes. Habíamos estado despejando estos asuntos consistentemente, pero entonces nos topamos con un muro de piedra.
El asunto de culpabilidad persistente estaba relacionado con un incidente en el que mi cliente perdió los estribos cuando su hijo tenía 3 años y, en consecuencia, él se cayó por las escaleras y se hizo un corte en la cabeza. La herida en la cabeza requirió puntos, y mi cliente les mintió a los médicos, diciéndoles que se cayó por las escaleras él sólo. Su culpabilidad se enraizaba en el hecho de que, aunque su hijo no lo recordara, llevaba una cicatriz permanente en la frente (hicimos tapping en esto), y además en el hecho de que ella había mentido (hicimos tapping en esto). Ella me dijo que todo el mundo pensaba que ella era una “madre maravillosa”, pero que si supiesen la verdad la odiarían (también hicimos tapping en esto).
Puesto que habíamos obtenido un éxito fácil con sus otros asuntos, yo me quedé perpleja cuando no fuimos capaces de eliminar este asunto de “gran culpa”. Comprobé si había algún beneficio secundario, pero Jane me aseguró que no había ninguno, y que se moría de ganas de deshacerse de la culpa que la estaba “torturando”. Puesto que habíamos hecho tapping en este asunto desde cada aspecto ya no se me ocurría qué hacer. A Jane aún se le saltaban las lágrimas cada vez que pensaba en ello.
Investigué en la maravillosa biblioteca de tu sitio en la Web y descubrí un artículo encantador de Ulrike Tuzar sobre hacer tapping en tu culpa desde el punto de vista del niño. Así pues, provista con esto, comenzamos otra sesión llenas de optimismo. Empecé haciendo que Jane hiciese tapping desde el punto de vista de su hijo. Le pedí que le visualizase de pie delante de ella cuando tenía 3 años, e hicimos tapping en:
Aunque mi mamá se enfadó muchísimo conmigo, y me gritó, y yo estaba muy asustado…
Aunque mamá me empujó por las escaleras, y caí, y me di un golpe en la cabeza, y dolía mucho, y había mucha sangre…
Aunque estaba aterrorizado de verdad, sé que mamá no quería hacerme daño, que me quiere, y que estoy a salvo y seguro…
Conseguimos resultados parciales con lo anterior, ya que su nivel de intensidad se redujo a 7 u 8 en una escala de 0 a 10, pero sus ojos aún se llenaban de lágrimas cada vez que recordaba el incidente. Entonces sugerí que probásemos con el planteamiento de “Qué tal si”. Así que hicimos tapping en
¿Qué tal si me desprendiese de esta culpa con la que he cargado 35 años, y fuese hora de que se marchase, y me aceptase a mí misma plena y profundamente?
Esta culpa me ha estado lisiando durante 35 años, me hace daño y no me ayuda, ¿qué tal si elijo ahora desprenderme de ella y perdonarme a mí misma?…
Estoy tan cansada de cargar con esta culpa, de sentirme tan mal todo el tiempo, ¿qué tal si la dejo ir, y me libero de ella, qué tal si me dejase ser feliz?…
De nuevo hubo una mejoría ligera ya que su nivel de intensidad se redujo a 5 o 6 de 10, pero sus ojos aún se llenaban de lágrimas cada vez que pensaba en ello. Sabía que se me estaba escapando algo, pero no podía descubrir el qué.
Entonces recordé lo que dijiste en tus DVDs, Gary, sobre usar tu intuición. Así que le pedí a Jane que tomase una inhalación profunda conmigo, y que la dejase salir despacio. Mientras dejaba salir la mía, me vino a la mente el pensamiento “apaga el fuego con fuego”, probablemente porque me estaba sintiendo muy frustrada. Le pedí a Jane que empezase a hacer tapping, que repitiese conmigo, que confiase en mí y que no hiciese preguntas. Comenzamos…
Aunque le hice daño deliberadamente a mi hijo, él me había hecho enfadar mucho, y le odiaba…
Mi cliente parecía horrorizada, pero yo le dije simplemente, “sigue haciendo tapping.”
Aunque yo quería hacerle daño a mi hijo, estaba hasta la coronilla y me estaba poniendo de los nervios, él se merecía que le hiciese daño, y yo quería ver sangrar su cabeza…
Jane se puso a reír en este momento, pero siguió haciendo tapping. Por eso, decidí ir un paso más allá y dije…
Aunque quería matar a mi hijo, me estaba poniendo de los nervios, haciendo mi vida miserable, y él se merecía morir…
Entonces repasamos la rutina de tapping, asegurándonos de que terminábamos con “me perdono a mí misma total y completamente”.
Después le pedí a Jane que tomase una inspiración profunda y la dejase salir despacio. Entonces le pedí que pensara sobre el incidente y me dijese si había alguna reacción en 3 niveles:
1. Sólo pensando sobre ello (esto siempre la hacía llorar).
2. Visualizar a su hijo con 3 años, con la cabeza sangrando.
3. Visualizar a su hijo ahora, con su cicatriz en la frente.
En cada ocasión ella contestó con una amplia sonrisa y diciendo “La culpa se fue, no me lo puedo creer”.
El alivio fue inmenso, Gary. Estaba muy contenta, ya que Jane es una señora adorable que no se merece la culpa que ha estado cargando. Esta experiencia me enseñó que aunque EFT siempre funciona, la perseverancia es esencial, y con los asuntos persistentes simplemente necesitas encontrar el enfoque correcto.
Sin embargo, me gustaría enfatizar que yo no usaría este enfoque con todos los clientes. Jane y yo teníamos un vínculo de confianza. Jane sabía que yo quería de corazón lo mejor para ella, y que EFT funciona, porque ya habíamos despejado varios de sus asuntos.
Saludos cordiales,
Moira McFadyen
EFT-ADV, Dip-Couns
Nota: El nombre de mi cliente fue modificado.
EFT y el Osito Tappy (Tappy Bear) ayudan a que un niño tímido vaya al Kindergarden
Por Dr. Kiya L. Immergluck, EFT-ADV
Querido Gary,
Recientemente, tuve el privilegio de enseñarles EFT a un número de niños preescolares y a sus madres. En
cada caso, la madre había escuchado acerca de EFT y específicamente del Osito Tappy, un osito de peluche con botones que representan los puntos básicos del tapping. En un caso particular, la “Sra. Jones”, me habló el domingo pidiéndome una sesión de emergencia para ese mismo día.
Su hijo Joey tiene 5 años y es extremadamente tímido. Fue muy difícil convencerlo de que fuera al Kinder a principio de año. Pero después de haber tenido dos semanas de vacaciones, se rehusó absolutamente a regresar. Llamé a casa y traje un Osito Tappy para Joey. Fui a la casa sin muchas esperanzas. Mientras iba de camino hice tapping de sustitución para Joey (y también resé):
Aunque no me gusta hablar con desconocidos, soy un gran niño.
Aunque tengo miedo de regresar a la escuela, soy un gran niño.
Aunque me da miedo hablar con quien sea, soy un gran niño.
Cuando llegué, la Sra. Jones me previno que Joey comenzó a llorar cuando le explicó de que “una señora va a venir a jugar contigo con un oso de peluche”. Estaba interesado en el oso pero no quería saber nada de la señora. Le dijo a su mamá, “no le voy a hablar – ¡ni siquiera la voy a voltear a ver”!
Caminé hacia la sala y vi a un niño pequeño acurrucado entre los cojines del sillón con su cara volteada para el otro lado. Entre silenciosamente y murmuré, “El Osito Tappy está asustado… ¿puedes ayudarlo?”
Lo que pasó enseguida, fue como un milagro para la mamá de Joey y para mí. Venía preparado para pasar una hora ayudando a Joey para que se sintiera lo suficientemente seguro para voltearme a ver y tal vez decirme Hola. En vez de eso, Joey, saltó del sillón, vino hacia mí y gentilmente acurrucó al Osito Tappy.
Traje conmigo un pequeño libro ilustrado que yo escribí, llamado “El Osito Tappy Tiene Miedo de la Oscuridad”. Se lo comencé a leer a Joey con el objeto de enseñarle los puntos del tapping. Mi teoría es que la mayoría de los niños pequeños aman “ser ayudantes” y disfrutaran el ayudar al Osito Tappy a que supere sus miedos.
Cada vez que la historia sugería que Joey hiciera tapping sobre el oso y dijera, soy un gran oso, de forma espontánea Joey comenzaba a hacerse tapping a sí mismo y al oso diciendo, ¡Soy un gran niño Y soy un gran oso! Para cuando terminamos con la historia, Joey estaba cómodamente haciéndose tapping a sí mismo y al oso, ¡y también platicando cómodamente conmigo!
Al final de la historia dije, “Sabes, el Osito Tappy también tiene miedo de ir a la escuela. ¿Crees que podemos ayudarlo”?
Joey estaba muy deseoso de ayudar nuevamente al Osito Tappy, y cuando le pregunté de qué tenía miedo Osito Tappy, varias fueron las quejas específicas que me dijo que Osito Tappy tenía:
Osito Tappy tiene miedo de no poder hacer el trabajo…
Osito Tappy tiene miedo de no poder hablar con los otros niños…
Al Osito Tappy no le gusta que el día de escuela sea muy largo…
Así que Joey verbalizó exactamente los aspectos en los cuales necesitaba hacer tapping, y le enseñé a Joey a mantener separados sus brazos para demostrar como Osito Tappy estaba muy pero muy afectado. Luego le enseñé a juntar más y más sus manos para demostrar que Tappy cada vez tenía menos miedo. Finalmente, le enseñé cómo poner sus palmas juntas (como manos rezando) para indicar que las lágrimas se habían ido por completo.
Para el fin de la sesión, Joey había roto con todos los miedos de Tappy acerca de la escuela, y aún había añadido algunos temores extras acerca de bichos espeluznantes. La sesión se desarrolló muy bien y cuando me fui Joey estaba sonriendo y estrechó mi mano.
La Sra. Jones reportó que Joey no tenía ilusión de ir a la escuela al día siguiente, pero que el llanto extremo definitivamente se había reducido. Joey ama a su Osito Tappy y disfruta que le lean una y otra vez la historia de Tappy.
El Osito Tappy es una maravillosa herramienta para enseñar EFT a los niños pequeños, y es también un excelente rompe-hielos para niños tímidos y no comunicativos.
Bendiciones
Kiya

