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LAS RELACIONES TOXICAS,
por Merlina Meiler
Si estás inmerso (o inmersa) en un vínculo de pareja que te produce mucha pena y desdicha y poca alegría y buenos momentos, que en algunos momentos te hace sentir que de algún modo llegas a desdibujarte como persona en pos de mantener una armonía o comunicación ficticias, es bien probable que formes parte de una relación tóxica. Determinarlo te será de suma utilidad para desactivarla y acceder a una vida emocional más satisfactoria.
Una relación tóxica es aquélla en la cual una o las dos personas sufren mucho más de lo que experimentan dicha y placer por estar juntos. Uno de los integrantes (y en algunos casos ambos) se ven sometidos a un gran desgaste por tratar de sostener la relación. Este tipo de vínculos provocan más insatisfacción que felicidad, y la sensación de bienestar que pueden proporcionar en escasos momentos es muy efímera ya que para vivenciarla es necesario silenciar o pasar por alto ciertas cosas que, de darles la importancia que efectivamente tienen, causarían un profundo dolor e incluso llegarían a poner en peligro la continuidad de la pareja. Ten presente que nada bueno puede surgir de uniones entre personas que generan actitudes y emociones lacerantes que nublan tu capacidad de alcanzar la plenitud emocional que te mereces.
Las relaciones ideales entre las personas son ganar-ganar. Una relación tóxica nunca puede catalogarse como tal, son de ganar-perder y, en muchos casos, las dos personas involucradas pierden. Si tú eres quien en estos momento se está planteando si el vínculo que te causa insatisfacción y momentos desagradables es de esta índole, piensa si hay comportamientos tóxicos involucrados. Si de a ratos preferirías no estar con esa persona porque te hiere y te entristece visceralmente, si utiliza mecanismos tales como la culpa, el sarcasmo y la burla para manipularte, si mina tu autoestima y tu capacidad de que decidas de manera individual lo mejor para ti, si has llegado al punto de no reconocerte a ti mismo, entonces eres parte de una relación tóxica y eres tú quien sin dudas pierde en esta forma de comunicación despareja.
¿Qué nos lleva a involucrarnos en relaciones tóxicas? Hay diferentes razones, a continuación detallo las más usuales:
• La baja autoestima. Si nuestras creencias están basadas en sentir que no somos merecedores de la atención, el respeto o el amor de otra persona, quien aparezca será considerado (o considerada) nuestra tabla de salvación, a la que nos aferraremos con uñas y dientes porque sin esta persona, ¿quién nos querrá? O ¿quién pagará nuestras cuentas? O ¿quién nos cuidará?
• El creernos salvadores. Fantasear que nosotros podemos cambiar a esa persona, que hemos llegado a su vida para que se transforme en otra clase de ser humano, mejor, más como nosotros queremos que sea, suponer que con nosotros se comportará de una manera diferente a la que suele hacerlo, que lograremos que se operen modificaciones impensadas, son caminos de ida hacia el sufrimiento. Podemos ayudar a que otras personas cambien rasgos de su personalidad que les molesten, siempre y cuando se den cuenta de que este cambio los favorecería, decidan hacerlo y además quieran que los ayudemos. Lo que sí tenemos es la capacidad concreta de lograr que se produzcan cambios asombrosos en nosotros mismos si así lo deseamos: esta capacidad es innata, por lo que nada ni nadie podrá privarnos de ella nunca. Es sólo cuestión de tomar la decisión de hacerlo y poner manos a la obra.
• El asumir el rol de víctimas. Quién nos va a querer o a aceptar como esta persona que se digna a darnos ratos de su tiempo, o a convivir con nosotros, en definitiva, a darnos momentos su (mala) compañía cuando le place. El asumir este rol implica que estaremos generando (o aceptando) a una persona que se comportará como victimario.
• La urgencia de muestras de cariño. Este tipo de deseo imperioso es muy mal consejero, y se suma a la necesidad de suplir carencias profundas. A veces da como resultado el tolerar cualquier cosa por un poco de lo que atisbamos como cariño (una demostración de afecto, sexo, un regalo), pero que en realidad encubre otro comportamiento de fondo (uso, abuso, egoísmo, maltrato, falta de respeto, etc.).
• Estar acompañado a cualquier precio. El miedo a la soledad es el paso preliminar hacia una posible relación tóxica ya que, vuelvo a mencionarlo, toleraremos literalmente cualquier cosa con tal de no estar solos. Considero que no hay mayor sensación de soledad agobiante que el creer que uno está acompañado por alguien que le va a hacer bien cuando esto en realidad no es así y esa persona no sólo no cumple con nuestras expectativas más esenciales sino que atenta (con marcado éxito) contra nuestra calida de vida. ¿Cómo confiar en alguien que demuestra que no quiere nuestro bien? (Aunque diga otra cosa).
• El aburrimiento. La búsqueda de nuevas sensaciones, de una manera de alejarnos de la monotonía o de la rutina puede hacer que sólo veamos una faceta de la personalidad de quien nos atrae, la divertida y agradable que nos saca del letargo en el que estábamos, y no logramos visualizar el resto de la personalidad de quien nos atrae, en la cual hay comportamientos tóxicos que en un principio no identificamos. Encontrar a alguien que tiene gustos similares a los nuestros es muy bueno – ¡enmascarar una relación tóxica no lo es! Una vez inmersos en un vínculo de esta índole, se nos dificulta salir porque creemos falsamente que volveremos al aburrimiento inicial…. ¡esto depende enteramente de nosotros! Hay muchas personas que comparten nuestros gustos y sueños que no precisan crear un vínculo tóxico para relacionarse.
• La necesidad imperiosa de cumplir algún rol social, como por ejemplo el de esposa/o, madre o padre tal vez pueda llegar a hacernos priorizar el fin antes que ver a la persona que elegimos como realmente es. Algunas veces tratamos por todos los medios posibles de enmascarar la realidad para seguir manteniendo las apariencias y la estructura social, aunque el costo interno suele ser demasiado alto.
• El miedo a seguir avanzando en la vida. Si tenemos un vínculo con una persona que nos pone frenos o nos cercena en nuestro crecimiento y nos estancamos en cierta área de nuestra vida (ya sea personal, laboral, espiritual o profesional) ¿no somos nosotros mismos quienes aceptamos quedarnos en una zona conocida en vez de crecer, desarrollarnos, cambiar y superarnos? Tal vez ésta ha sido tu ganancia secundaria y por eso has sostenido este tipo de comunicación por más tiempo del que quisiste o creíste poder soportar.
¿Quién dijo que amar es dar sin ninguna clase de límites? En principio hay un límite bien claro, y es el respeto y el amor a uno mismo, que está por encima de todo lo demás. Si no te quieres ni te haces valer y ensalzas a otra persona al punto de priorizarla por sobre tu bienestar y estabilidad interna, incurriendo en sacrificios estériles, integras una relación tóxica. Si la comunicación con otra persona te hace decididamente mal, impide que desarrolles tu potencial, te frustra una y otra vez, implica que relegues deseos que son muy genuinos para ti, en síntesis, no sólo no suma sino que decididamente resta, ¿hasta cuándo seguirás tolerándola?
Amar con equilibrio es la clave hacia una vida emocional sana y placentera. Trae aparejado no permitir que persona alguna interfiera en otras actividades o áreas de nuestra vida, entender que es bien posible desarrollarse en lo que uno genuinamente desee, y además crear y disfrutar vínculos sanos con otras personas. No hay por qué dejar de lado nuestras expectativas, ilusiones, deseos y sueños por intentar sostener una situación que a las claras resulta insostenible, salvo que comprometamos nuestra integridad emocional, nuestra salud, el justo respeto que nos merecemos como seres valiosos que somos y el derecho legítimo a ser plenamente felices.
Si estás inmerso o inmersa en una situación de este tipo, tienes una salida… en realidad, muchas. Cuando tú lo decidas le podrás poner fin al sufrimiento y lograrás abrir la puerta de par en par a una realidad distinta, a un futuro lleno de concreciones, optimismo y buenos tratos.
En el caso de que te des cuenta que se ha generado una relación tóxica con un jefe o superior, tal vez no le hayas puesto punto final aún por miedo a perder el trabajo, a no poder valerte económicamente, a no encontrar otro empleo que pague tus cuentas… ¡bien se puede buscar un trabajo mientras nos vamos despidiendo de nuestro jefe tóxico!
Asimismo, siempre cuentas con la posibilidad real de decidir cambiar los términos de tu vínculo de pareja tóxico en el momento que estés preparado (o preparada) para hacerlo. Si te disocias del rol que asumiste en este vínculo (salvador, maltratado, quien-todo-lo-aguanta, perdedor, sumisa, etc.) la otra persona automáticamente cambiará su postura al tratarte ya que no encontrará el mismo eco de tu parte. Por ejemplo, para que haya una persona en rol de victimario debe existir su contraparte, alguien que asuma el rol de víctima. Si uno de los dos desaparece, el otro pierde fuerza y cambia su postura … ¡se desintegra este par de roles! Asimismo, este cambio de roles y de conductas desactivará el poder que la otra persona tiene sobre ti.
Tal vez no te resulte fácil controlar tus emociones o sentimientos, aunque sí puedes elegir qué hacer y qué no hacer con ellos. Eres libre para decidir qué clase de relaciones y de personas te rodearán cada día de tu vida.
Este tema lo trataremos en el programa Reflexiones con una entrevista y comentarios profesionales al respecto. Visitanos en www.radioserenidad.com Aquí el podcast del dialogo con Lorena Garces:
http://www.radioserenidad.com/rs/index.cfm?area=programacion&sec=podcasts&id=118
¿Necesitamos sanar el pasado para movernos hacia el futuro?
Por Pamela Bruner, EFTCert-I
Con frecuencia los clientes me preguntan ¿tengo que regresar al pasado para moverme hacia adelante? Y continúan diciendo, muchas veces, que no quieren mirar al pasado sino solamente avanzar.
Como coach, tengo gran empatía con este sentimiento. En el coaching, contrariamente a la terapia, se espera tratar el presente y el futuro, no el pasado; pero la respuesta a la pregunta “¿debo enfrentar el pasado?” es mucho más compleja que eso. La respuesta es: “depende”.
Es posible avanzar sin referirse al pasado, tanto para incidentes específicos como en general. ¡Después de todo, la mayor parte del mundo se mueve sin haber sanado el pasado! Sin embargo, hay un cierto número de situaciones en las que el trabajar el pasado es la más eficiente o efectiva manera de proceder.
Digamos, por ejemplo, que quieres o necesitas aprender a hablar en público para tu trabajo o negocio y que, dado un incidente en el tercer año de primaria, te sientes muy incómodo haciéndolo.
Podrías elegir buscar un nuevo trabajo, o adentrarte en un nuevo negocio que no requiera que hables. Esa es la opción. Si sientes la necesidad de ser capaz de hablar ante grupos, quizá quieras ir hacia atrás y limpiar ese evento vergonzoso de tu tercer año, si alguna de las siguientes situaciones es cierta:
1) Te causó tal trauma que hoy no puedes pararte y hablar frente a un grupo y estás completamente paralizado. En ese caso, un trabajo energético como EFT es probablemente tu mejor opción para superarlo.
2) Te causó trauma suficiente como para que, aunque eres capaz de hablar frente a grupos, no te gusta y siempre estás buscando la manera de evadirlo. Probablemente tampoco seas muy bueno haciéndolo, ya que te resulta muy incómodo. Ésta es la situación en la que la mayoría de las personas están: no están completamente paralizadas por los eventos del pasado, sólo un poco retrasadas o disminuidas. Puedes tomar el camino largo y más difícil de forzarte a hablar en público, yendo a un entrenamiento en oratoria, etc., hasta que finalmente desarrollas algo de destreza para hacerlo. Con el tiempo, puedes empezar a disfrutarlo.
También podrías tratar de trabajar con tu miedo actual, y usar EFT sólo en el “me asusta hablar ante grupos”. Esta podría ser otra estrategia para evitar la necesidad de ir al pasado. Sin embargo, cuando sabes el evento específico que originó lo que te detiene, limpiar ese evento es con seguridad la manera más eficiente de avanzar.
Así que hay muchas situaciones en que trabajar con el incidente pasado es la mejor manera de proceder (en cuanto más eficiente, más efectiva).
Una excepción: quizá quieras trabajar en el presente (o con eventos futuros visualizados) más que con los eventos del pasado si no recuerdas el evento detonante. También podrías recrear un evento de origen, pero para muchas personas, visualizar lo que PIENSAN que podría pasar en el futuro es más fácil que crear un recuerdo imaginario del pasado. (Tomen en cuenta que el evento real que originó la situación podría surgir cuando empiecen a trabajar en el evento futuro).
SÍ ES posible limpiar un miedo a un evento anticipado sin acceder al pasado. Las desventajas están en que puede tomar más tiempo, y puedes encontrar más aspectos que necesiten ser atendidos. Por ejemplo, si limpias un miedo de dirigirte a un grupo de personas que conoces, puedes seguir teniendo miedo a dirigirte a un grupo de personas que no conoces, o a personas de cierta profesión. Limpiar el evento original puede en ocasiones (no siempre) hacerse cargo de múltiples aspectos más rápido y por completo.
Toda esta discusión se ha centrado hasta el momento en si conviene enfocarse a limpiar eventos pasados para un tema específico. Aquí hay otras dos situaciones en las que sanar el pasado es muy importante:
1) Si eres un sanador, coach, consejero, practicante o terapeuta, querrás sanar tu pasado. Usa el Procedimiento para la Paz Interior o alguna técnica similar para eliminar el trauma y el dolor de tu pasado. Esto te permitirá estar más presente para tus clientes, y no explotar con los asuntos que ellos presenten para sanar.
2) Si quieres que tu vida sea más fácil, limpiar el pasado es como limpiar tu casa en primavera. Todos los traumas del pasado son detonadores potenciales para el desasosiego, el miedo, la ira y otras emociones negativas, las que directamente afectan la calidad de tu vida. Remueve los detonantes y, cuando los eventos desafiantes se sucedan, simplemente no te sentirás desafiado.
Espero que esto aclare la pregunta “¿TENGO que echar una mirada al pasado?” No necesariamente, pero quizá sea la mejor opción que puedas tomar.
Afectuosamente,
Pamela Bruner, Success Coach, EFTCert-I
Escuchar voces y múltiples asuntos aliviados:
“Una sesión de EFT ha hecho mas por mí que lo que han logrado años de terapia (convencional)”
Por Aileen Nobles
Hola Gary,
EFT ha ayudado a “Joan” con varios problemas. Cuando vino a verme por primera vez escuchaba voces en su cabeza que eran tan altas y persistentes que no podía pensar correctamente. Las voces eran siempre críticas y negativas. Joan estaba preocupada de que fueran voces malignas que vinieran de fuera de ella. Su madre ha sido, y aún continúa siendo extremadamente crítica con ella.
Un tiempo atrás Joan se había mudado de su casa materna a su propio apartamento. Desafortunadamente fue demasiado para ella y se derrumbó mental y emocionalmente y volvió a mudarse otra vez a la casa de su madre. Ahora quería mudarse otra vez pero tenía miedo de repetir el mismo patrón. Sus niveles de ansiedad eran muy altos.
Joan también se sentía gorda y caminaba de un modo masculino… críticas que le hacía su madre. También había sido preparada como una sanadora pránica y había recibido muchas sesiones pránicas en ella misma. Más aún, solía actuar pero tenía miedo de volver a su carrera de actuación porque era incapaz de sobrellevar la presión.
Cuando le pregunté si las voces le recordaban a alguien ella respondió… mi madre.
Comenzamos haciendo tapping en:
• “Aunque tengo a mi madre criticadora en la cabeza, sigo siendo una magnífica persona de todas formas.”
• “Mi madre es una persona muy fuerte, se ha apoderado de mi cabeza, pero yo puedo amar y aceptarme a mí misma de cualquier modo”
• “Aunque nunca la voy a dejar contenta, sigo estando bien.”
Hicimos unas pocas rondas en estos asuntos, cambiando sus verbalizaciones hasta que la intensidad bajó. Luego hicimos tapping sobre su madre teniendo miedo de su propia sexualidad.
• “Aunque mi madre me ha llamado machona, yo no tengo problemas con mi sexualidad, ¡es ella quien los tiene!”
• “Aunque ella dice que mis pechos no son lo suficientemente grandes, y que yo no era suficientemente alta, esa era su opinión. Yo estoy bastante contenta con pechos más pequeños.”
• “No es su cuerpo, es el mío, y elijo estar cómoda con eso.”
• “Pero he comenzado a temer que tenía razón. No la tiene, y soy muy sensual y femenina cuando quiero serlo”.
Luego de la primera sesión no vi a Joan por un tiempo. Cuando me contactó otra vez tenía bastantes menos problemas con las voces en su cabeza, pero estaban todavía allí. Durante la segunda sesión su energía estaba bastante más asentada.
Continuamos haciendo tapping en:
• “Aunque estoy permitiendo a mi madre permanecer en mi cabeza, soy una persona magnífica de todas formas.”
• “Aunque tengo partes de mí que necesitan tener a mi madre conmigo en mi cabeza, deben estar locas.”
Luego hicimos tapping en permitir que se fortalecieran las partes de ella que no necesitaban a su madre, y que esas partes enviaran amor y fuerza a todas partes de ella. Hicimos tapping en su miedo de que las voces y su madre se “apoderaran” de ella.
La ansiedad y el miedo cayeron bastante.
Hicimos tapping sobre sentirse cómoda en su propia piel.
Hicimos tapping sobre la necesidad de ser perfecta para que su madre no la volviera a criticar nunca más.
• “Aunque intento ser perfecta para complacer a mi madre, nunca parece funcionar, pero soy magnífica de todas formas.”
• “Intentar detener las críticas de mi madre complaciéndola no ha funcionado.”
• “Quizás podría desilusionar a mi madre si no le diera algo para criticarme.”
• “¡Qué egoísta de mi parte tratar de ser perfecta!… ¿qué haría ella entonces?”
Un definido aliviane de energía estaba ocurriéndole a Joan a esta altura.
Continuamos haciendo tapping en no necesitar agradar a otros, y estar feliz con ella misma en su camino. Hicimos tapping sobre el hecho de que cada experiencia fuera “exactamente lo que significa” en el momento en que ocurría, permitiéndonos balancear el karma, y venir desde un lugar más elevado dentro de nosotros mientras veíamos un panorama más amplio.
Hicimos tapping en:
• “Soy perfecta en mi aparente imperfección.”
• “El modo en que soy ahora me permite desarrollarme en mi próximo nivel.”
• “Agradezco al universo por estas experiencias y oportunidades que continúan permitiéndome florecer.”
Luego trabajamos en su miedo y ansiedad de volver a la actuación. En un corto período de tiempo ella se sentía confortable con la idea de toda la presión involucrada con esa carrera. ¡Ella estaba pronta!
He recibido estas noticias de Joan unas pocas semanas más tarde.
Amor y luz
Aileen
cortesia de emofree.com y eftmx.com
