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Nota importante:
Mientras EFT ha producido resultados clínicos notables, todavía se debe considerar como en etapa experimental y entonces los practicantes y el público deben tomar plena responsabilidad por su uso de ella. Favor de consultar con un profesional calificado de salud respecto al uso de EFT.
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"Superando Relaciones Tóxicas"
con la Dra. Goy Paz
Jueves 23 de Junio
a las 17:00 hora Quito

Posts Tagged ‘Pareja’

La pareja del año

Mi amiga Kathrin Holzach, alemana de nacimiento, argentina de adopción y ciudadana del mundo, me envía desde Nairobi una historia que me ha conmovido hasta los huesos. Ocurrió tal como la cuento, sigue ocurriendo todavía y parece uno de esos relatos navideños que se cuentan en las familias para que aleccionen a los niños y los induzcan a ser buenos, obedientes y felices.

Hace pocos años, a fines de diciembre del 2004, el litoral de Kenia padeció un maremoto que devastó vidas y haciendas, destruyó aldeas y bosques y causó grandes perjuicios económicos al país africano. Una de sus víctimas fue un muy joven hipopótamo de pocos meses de edad y trescientos kilos de peso llamado Owen, al que las aguas desbordadas arrastraron a lo largo del río Sabaki hasta precipitarlo en el océano Índico, de donde las olas encrespadas y las corrientes enloquecidas por el huracán lo devolvieron al continente, dejándolo varado y sin duda aterrado y exhausto en las afueras de Mombasa. Para su fortuna, allí lo encontraron unos voluntarios de la reserva natural de Lafarge Park, vecina de aquel puerto keniano, que se esforzaron por quitarle el susto y entonarlo. Pero no pudieron devolverle a su madre que previsiblemente pereció o se extravió en el cataclismo.

Los hipopótamos tienen una arraigada vocación familiar y las crías viven pegadas a sus progenitoras los primeros cuatro años de vida. Ni corto ni perezoso Owen, el huérfano, encontró pronto una madre adoptiva que sustituyera a la que perdió. La ecologista Paula Kahumbu, que dirige Lafarge Park, se quedó muy sorprendida cuando advirtió que entre todas las féminas de la reserva Owen había elegido para cumplir esta función a una gran tortuga ya centenaria y que ésta había asumido sus funciones maternales con cariño y responsabilidad. Desde entonces madre e hijo son inseparables. Nadan, comen y duermen juntos y cada vez que alguien, animal o ser humano, se aproxima a la tortuga, el pacífico Owen se enfurece y lanza un bufido que arranca de los árboles a los pájaros del contorno.

La enternecedora historia a mí no me sorprende mucho. Hace una punta de años estuve un semestre enseñando en la Universidad George Washington, de Saint Louis, Ohio. Frente al departamento en que viví había un Parque Zoológico muy bello donde me iba a caminar en las mañanas. Allí descubrí un hipopótamo recién nacido —rosado, feote, simpático y sonsón— con el que hice excelentes migas. Adivinó tal vez mi vieja debilidad por los hipopótamos y juraría que se alegraba al verme aparecer cada mañana cuando me acercaba a darle los buenos días. Jugaba con su madre chapoteando en el agua y ella le daba unos ruidosos lengüetazos de amor maternal abriendo de par en par la enorme jeta. Los hipopótamos son seres benignos, indefensos, hedonistas y soñadores. No les gusta hacer la guerra sino el amor. Sus agarrones a la hora del sexo son espectaculares. Viéndolos trabados un desprevenido creería que se están matando, pero, en verdad, están gozando de lo lindo. Es emocionante verlos revolcarse en el fango con alegría infantil o esperar horas de horas, con infinita paciencia, que algún picaflor o mariposa se les meta a la boca y puedan así añadir alguna novedad a su herbívora dieta, pues su estrecha garganta sólo les permite tragar pescaditos o pajarillos diminutos.

También me inspiran gran simpatía las tortugas, las pequeñas y las grandes, las terrícolas y las acuáticas. A estas últimas las vi una vez, en los años 70, salir a desovar a una playita del río Marañón, una noche de luna en la Amazonía, y el espectáculo era delicado y hermoso. Una vez intenté regalarle una pequeña tortuga a mi hijo menor. Gonzalo era un niño tan urbano que, cuando tuvo al animalito entre sus manos, lo frotó varias veces contra el suelo para que echara a rodar, como los automóviles con cuerda. La lenta criatura desaparecía a veces muchos días entre las buganvillas y helechos del jardín. Y podía estarse horas sin sacar su cabecita legañosa del caparazón. Pero cuando lo hacía, atraída por un trozo de lechuga o de galleta, masticaba con infinita calma y sus ojos despedían una luz de conformidad, sabiduría y contento con la vida que resultaba envidiable. La pobre tuvo un trágico fin. Salimos de viaje y al volver, una semana después, la encontramos muerta, patas arriba. Nunca tratamos de averiguar cuál de los niños de la casa la había puesto en esta postura sin sospechar que ella sola nunca podría enderezarse.

La historia de Owen y su madre adoptiva tiene su moraleja, por supuesto. ¿No es una vergüenza que dos animales pertenecientes a especies tan distintas como tortugas e hipopótamos puedan convivir, relacionarse y quererse, y que los estúpidos bípedos humanos se entrematen como salvajes apenas descubren entre ellos diferencias a menudo insignificantes? Si uno pasa revista a las guerras, genocidios, matanzas más sangrientas de los últimos años, comprueba que las pasiones homicidas detrás de las peores tragedias colectivas se desencadenan entre comunidades muy próximas, cuyas rivalidades se fundan en distinciones de doctrina religiosa, ideología política o costumbres étnicas que resultan esotéricas para quien no las vive desde adentro.

Un caso particularmente monstruoso es el de Irak. Por cada soldado forastero víctima del terror, han caído cien o doscientos iraquíes asesinados por sus propios compatriotas. Fanáticos chiíes matan a suníes y fanáticos suníes matan a chiíes y, dentro de las dos grandes comunidades musulmanas del país, las distintas sectas chiíes y suníes se matan entre ellas, en tanto que musulmanes de ambas tendencias matan a kurdos y cristianos y los kurdos matan a chiíes y suníes y así sucesivamente hasta producir esa vertiginosa montaña de cadáveres.

¿Y qué decir de las degollinas en el corazón de Europa occidental? La desintegración de Yugoslavia tuvo lugar en medio de asesinatos colectivos espantosos en que serbios asesinaban a bosnios y croatas, éstos se encarnizaban contra serbios y bosnios y éstos últimos no liquidaban a tantos como aquellos, pero no por falta de ganas sino de medios y porque eran pocos. El terrorismo entre serbios y kosovares —que han convivido cientos de años en un mismo espacio territorial— no ha sido menos feroz. El porcentaje de muertos en los Balcanes en relación con la población supera el promedio de víctimas de la Segunda Guerra Mundial.

La lista podría ser larguísima si añadimos a estos dos ejemplos los de las carnicerías en Timor Oriental, Ruanda y Burundi, Biafra, Eritrea, Somalia, la República Democrática del Congo, Guatemala, El Salvador, Haití, Perú, Colombia, Chechenia, etcétera.

La idea de que el ser humano es superior al animal porque consta de razón y, según los creyentes, de alma, es un parti pris vanidoso e injusto si consideramos la conducta de unos y otros en relación con su prójimo. Por lo general, los animales sólo matan para procurarse el sustento y asegurar su supervivencia. Muy rara vez se atacan entre familias o individuos de la misma especie o por el puro placer de matar. Los seres humanos matan la mayor parte de las veces —si juzgamos a la luz imparcial de la razón— por menudos apetitos, fanatismos, intolerancias, perversiones, egoísmos, y quienes desatan las guerras y matanzas suelen padecer en estos desenfrenos tanto como sus víctimas. Los prodigiosos avances científicos y técnicos que el conocimiento ha permitido han alcanzados logros notables en el campo de la salud, la educación, el aprovechamiento de la naturaleza. Pero también han ido equipando a la humanidad con un arsenal tan desmedido de armas de destrucción masiva que sólo una parte de él sobraría para acabar con toda forma de vida en el planeta. El desarrollo y el progreso —notables, sin duda— nos han ido acercando cada vez a un abismo de violencia y descomposición del que ya somos bastante conscientes y, sin embargo, ningún gobierno, de la índole que sea, parece seriamente decidido a actuar en consecuencia.

Por eso, si alguien me preguntara, en una de esas encuestas que suelen hacer los diarios y revistas por el personaje más importante del año 2009, yo no escogería a nadie de la triste especie a la que pertenezco, sino al hipopótamo Owen y a la tortuga que hace las veces de su madre, ejemplos, desde hace cinco años, de sabiduría, solidaridad y amor que los beligerantes humanos deberían imitar.

© Mario Vargas Llosa, 2009.

EFT brinda belleza al entorno de un hospicio
Por Joanne Harvey, MSW

Querido Gary,

Te estoy enviando una historia que tiene que ser contada. Es acerca de una dulce pareja lidiando con los retos del cáncer y del impacto que EFT ha tenido en ellos. Continúo usando EFT en mi práctica y estoy muy agradecida por esta sorprendente herramienta que puedo compartir con muchos.

Bendiciones,

Joanne

Como practicante de EFT y trabajadora social de un hospicio, trabajo con pacientes terminales y sus familias. Tengo clientes que son incapaces de enfocarse en el presente, pero se obsesionan con los ¿qué pasaría si?, con el enojo de ¿por qué a mí?, y con el miedo de lo que va a pasar en el futuro, y todos los pendientes que tienen que estar terminados antes de que se presente el final. En concreto, muchos se pierden de apreciar el presente y toda la abundancia de cosas valiosas que se encuentran en su mano en este momento. EFT, como podrás ver en esta historia, llevó a esta pareja rápidamente al presente, de tal forma que en realidad no importa cuánto tiempo les quede juntos, el tiempo que les quede estará lleno de calidad y amor.

viejitosLa pareja acerca de la cual he escrito, es un ejemplo en donde ambos estaban perdidos en el futuro y llorando el pasado, haciendo planes para el inminente funeral, terminando negocios financieros importantes y regalando recuerdos que querían que sus hijos tuvieran. Estaban haciendo las cosas que se tenían que hacer, ocupados en terminar su lista de pendientes e inconscientes de que su presente se escabullía de forma invisible e inapreciada.

Sandy (su nombre ha sido cambiado) es una paciente del hospicio. Su vida se ha visto limitada debido a la reincidencia de cáncer de pecho, el cual ha hecho metástasis en sus huesos. Es brillante y amorosa, después de que regresé de nuestra junta semanal, acababa de terminar su obituario, del cual estaba muy orgullosa e insistió en que yo lo leyera. Es una escritora muy talentosa y definitivamente lo hizo a su estilo. Después de las sutilezas y halagos acerca de su trabajo, le comenté que se veía como si estuviera experimentando mucho dolor. Con lágrimas me dijo que comúnmente sufría de dolor arriba de 8. Me dijo que el medicamento controlaba el dolor por algún tiempo, pero que éste regresaba muy fuerte en una hora o algo así.

Le pregunté que cuándo había comenzado este dolor extremo, y sin dudarlo dijo, “Hace 6 días, cuando me di cuenta que Dale (su esposo, el cual desde siempre había sido amoroso y atento) se había vuelto distante e irritable.” Le pregunté que dónde estaba localizado el dolor y me dijo que alrededor de su pecho como si fuera una apretada banda de acero. Le pedí que midiera su nivel de intensidad, el cual era de 8+. Comenzamos a hacer tapping:

Aunque Dale está distante e irritable y yo no sé porqué, me acepto y me amo el día de hoy.

Aunque tengo esta apretada banda de acero alrededor de mi pecho y el dolor es un 8, me honro y acepto a mí misma.

Aunque por alguna razón Dale está distante e irritable, y tengo esta apretada banda de acero alrededor de mi pecho que tiene un 8 de dolor, me amo y acepto profundamente el día de hoy.

Después comenzamos a hacer tapping en los puntos de los meridianos, aunque en el punto del bajo-brazo hice tapping en mí misma debido a la sensibilidad de su dolor:

Esta banda de acero apretada que se envuelve alrededor de mi pecho, elijo dejarla ir.

Esta banda que me causa dolor alrededor de mi pecho, elijo liberarla.

Dale estás distante e irritable, ¿y qué con eso?

La apretada banda de acero alrededor de mi pecho, elijo liberarla.

Dolor ocho, elijo dejarlo ir.

Este dolor no me sirve, elijo dejarlo ir.

Dale está irritable, anteriormente nunca ha sido irritable, ¿estará consumiendo suficiente fibra en su comida (riéndose)?

¿Qué pasa si elijo liberar esta apretada banda de acero que se envuelve alrededor de mi pecho, estaría bien que hiciera eso, lo podría hacer?

Después de una ronda yo podía ver que se sentía mejor, así es que nos detuvimos, respiramos profundo y le pregunté cuál era su nivel de intensidad. Era un 5 en una escala del 0 al 10, el cual dijo que era tolerable, pero continuamos. Le pregunté que por qué era un 5, y dijo que sentía, que como ella tenía cáncer, debía sentir algún dolor. ¡De verás!

Comenzamos a hacer tapping de nuevo en los puntos de EFT:

Este dolor 5 que se envuelve alrededor de mi pecho como una banda de acero. ¿Y si lo dejo ir, este dolor 5, lo podría dejar ir?

¿Estaría bien si lo dejo ir, tengo cáncer, no significa eso que debo de tener dolor?

¿Y qué si puedo dejar que se vaya esta banda de acero?

¿Y qué si el dolor de esta banda de acero en realidad representa dolor emocional, lo podría dejar ir también? Sólo por medio de hacer tapping (riendo) elijo dejar ir a este dolor 5.

Elijo liberar este dolor hacia el universo para que sea usado para bien.

Sandy ahora se encontraba sonriendo. Reportó que en realidad no podía decir que tenía dolor alguno, pero que algo no estaba bien todavía. Así es que comenzamos a hacer tapping de nuevo, más enfocado a su conexión con Dale.

Aunque todavía siento como que algo no está bien entre Dale y yo, me honro y acepto a mí misma.

Aunque no puedo definir exactamente qué es lo que me está molestando, pudiera ser que Dale ha estado irritable y distante, pudiera ser algo que no necesito identificar, pero sea lo que sea me amo y acepto a mí misma el día de hoy.

Aunque por la razón que sea hay una sombra de desconfianza entre Dale y yo, elijo liberarlo, sea lo que sea.

El día de hoy y todos los días, elijo enfocarme en vivir la mejor vida que pueda en el presente, y amo eso de mí misma.

Estoy viva y enamorada de Dale. Estoy feliz de que mi vida esté tan llena de abundancia. Mi familia y amigos son amorosos y unidos.

El día de hoy tengo el regalo del presente. Honro y aprecio la salud que tengo.

Le pido a mi cuerpo que envíe energía sanadora a través de todo mi sistema.

Elijo honrar mi vida y hacer de cada día el mejor posible.

Dale me ama y yo lo amo, qué vida tan maravillosa tenemos juntos.

Lo perdono por olvidarse del presente y me perdono por olvidarme del presente.

Elijo hacer que cada día cuente. Estoy a cargo de mi foco y elijo enfocarme en la abundancia que tengo.

Elijo hacer que cada día cuente y amo eso de mí misma.

Sandy en realidad estaba radiante, reportó que no había dolor y que sentía una sensación de total satisfacción que no había tenido desde su último diagnóstico.

Después siguió el turno de Dale. El cáncer es un romance familiar y Dale, aunque no lo padecía, obviamente estaba sufriendo también.

Dale estaba afuera en el jardín, obviamente deprimido, parecía desplomarse mientras regaba unas flores. Dijo, que en los últimos días, el darse cuenta de que iba a perder a su esposa, era demasiado terrible de soportar. “Terminé mi lista de ‘cosas por hacer’ cuando alguien muere”, dijo con tristeza en su voz.

Él y Sandy tenían planeado cada detalle para su funeral. Había vendido el camper y su barco y limpiado completamente el garaje. Sentía como si no tuviera otra cosa que hacer que sentarse y esperar lo inevitable. Se sentía inútil hacia Sandy porque no podía componerla y sentía que ya no tenía nada más que ofrecerle.

Le pedí que midiera qué tan inútil se sentía, su nivel de intensidad era 10 de 10.

(Noten que no discuto o razono con Dale acerca de su creencia aunque es obvio que él no es ningún inútil. Ésta es su creencia y serán sus creencias hasta que libere esta creencia de “No valgo” a través de EFT.) Comenzamos a hacer tapping.

Aunque soy un completo inútil para Sandy, quisiera honrarme y aceptarme completamente.

Aunque no hay nada que pueda hacer para que ella mejore, quisiera amarme y aceptarme profundamente de todas maneras.

Aunque me siento que soy un completo inútil para Sandy, me amo y acepto profundamente.

Haciendo tapping en todos los puntos:

Soy completamente inútil para Sandy, no la puedo arreglar y mi “lista de pendientes” está terminada.

¿Qué caso tiene? No hay nada que pueda hacer, ahora soy inútil para Sandy.

Bueno, no soy completamente inútil, todavía puedo cortar el césped (risa).

Y se siente sola si no estoy cerca.

Pero puedo arreglar esto y me enoja en realidad (lágrimas).

Soy el hombre. Se supone que yo proteja a mi familia y componga las cosas (más lágrimas) y ya no puedo hacer ninguna de las dos.

No estoy haciendo lo que me corresponde. Se supone que la debo de proteger (lágrimas).

Enojo acerca de la situación, no se supone que sea así.

Éste no era mi sueño al retirarme. Pero con todo este enojo y frustración acerca de lo que no puedo hacer, me estoy perdiendo de las cosas pequeñas que sí puedo hacer.

¿Qué tal si dejo a un lado la creencia de que yo tengo que componerla y cualquier cosa concerniente a Sandy la dejo ir?

¿Qué tal si dejo ir este sentimiento de poca valía?

¿Qué tal si me doy cuenta de que estoy perdiendo tiempo preocupándome acerca de qué puedo cambiar?

¿Qué tal si dejo ir este sentimiento de poca valía? No me está sirviendo y seguro de que a Sandy no le está sirviendo. ¿Qué tal si sólo lo dejo ir? ¿Lo podré dejar ir? ¿Seguiré siendo un buen esposo si lo dejo ir? Soy un buen esposo y amo profundamente a mi esposa, estoy haciendo lo mejor que puedo.

Nos detuvimos y verificamos con Dale. Su nivel de intensidad había bajado a un 2 de 10. Estaba sonriendo de oreja a oreja. Le pregunté por qué tenía todavía un 2 y me dijo que se sentía un poco culpable por perder tiempo. Hablamos un poco acerca de lo poco que servía el sentirse culpable cuando alguien está haciendo lo mejor que puede bajo las circunstancias, y después hicimos un tapping final en todos los puntos de EFT:

Elijo liberar cualquier culpa de lo que he hecho o no he hecho en el pasado, no puedo cambiarlo y es una gran pérdida de tiempo.

Elijo vivir mi vida en el presente con amor y abundancia.

Elijo levantarme cada mañana y preguntarme a mí mismo cómo puedo hacer este día fabuloso.

Estoy agradecido por mi esposa y honro a la mujer amorosa y maravillosa que es.

Elijo estar feliz y ligero y manejar todos los retos de mi vida con honor e integridad, y darme un descanso cuando no pueda arreglarla.

Soy un esposo amoroso y maravilloso.

Mi esposa me ama, mis hijos me aman, mi perro me ama y amo eso de mí mismo.

Libero cualquier emoción inservible que me evite experimentar el presente como debe de ser, lleno de amor y belleza.

Elijo ver la belleza y abundancia que es mía, para apreciar cada día.

Elijo vivir en el presente y amo eso de mí mismo.

Dale se veía como si hubiera crecido 6 pulgadas. Su postura era firme y se veía mucho más brillante. Dijo que quería empezar con su presente en ese momento. Caminó hacia la casa, y amorosamente abrazó a Sandy y le dijo cuánto la amaba. Cuando me fui, ambos estaban radiantes.

Después de 6 semanas, La apretada banda de acero de Sandy no ha retornado, sigue siendo una paciente del hospicio y está disfrutando cada día que tiene con su amado esposo Dale. Cuando visito ahora su casa, está llena de música, flores frescas, luz y risas. Dale lleva seguido a Sandy a un picnic al río o al lago o simplemente al jardín trasero. Reportan que su relación se siente brillante y nueva.

Cualquiera que vive con una enfermedad terminal, sabe que hay muchos retos por venir, algunos muy difíciles. Vivir en el presente es una lección para todos. El balance es que nadie sabe cuándo uno mismo o nuestros amados dejarán este mundo.

Lo más importante es vivir la vida en el momento, enfocándose en la calidad y abundancia que cada uno de nosotros tiene en su vida, no preocupándose por las cosas pequeñas y siempre, siempre diciéndole a nuestra familia y amigos lo mucho que los queremos. Dejar lo viejo atrás puede ser un reto, pero es factible. Y por supuesto planear para el futuro. Ninguno de nosotros tiene una bola mágica, lo que tenemos es el ahora, este momento. Las Técnicas de Liberación Emocional nos pueden ayudar a todos para hacer tapping en el presente, atrayendo una vida llena de abundancia y amor.

Bendiciones,

Joanne Harvey MSW

cortesia de emofree.com y eftmx.com