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EFT y el Osito Tappy (Tappy Bear) ayudan a que un niño tímido vaya al Kindergarden
Por Dr. Kiya L. Immergluck, EFT-ADV
Querido Gary,
Recientemente, tuve el privilegio de enseñarles EFT a un número de niños preescolares y a sus madres. En
cada caso, la madre había escuchado acerca de EFT y específicamente del Osito Tappy, un osito de peluche con botones que representan los puntos básicos del tapping. En un caso particular, la “Sra. Jones”, me habló el domingo pidiéndome una sesión de emergencia para ese mismo día.
Su hijo Joey tiene 5 años y es extremadamente tímido. Fue muy difícil convencerlo de que fuera al Kinder a principio de año. Pero después de haber tenido dos semanas de vacaciones, se rehusó absolutamente a regresar. Llamé a casa y traje un Osito Tappy para Joey. Fui a la casa sin muchas esperanzas. Mientras iba de camino hice tapping de sustitución para Joey (y también resé):
Aunque no me gusta hablar con desconocidos, soy un gran niño.
Aunque tengo miedo de regresar a la escuela, soy un gran niño.
Aunque me da miedo hablar con quien sea, soy un gran niño.
Cuando llegué, la Sra. Jones me previno que Joey comenzó a llorar cuando le explicó de que “una señora va a venir a jugar contigo con un oso de peluche”. Estaba interesado en el oso pero no quería saber nada de la señora. Le dijo a su mamá, “no le voy a hablar – ¡ni siquiera la voy a voltear a ver”!
Caminé hacia la sala y vi a un niño pequeño acurrucado entre los cojines del sillón con su cara volteada para el otro lado. Entre silenciosamente y murmuré, “El Osito Tappy está asustado… ¿puedes ayudarlo?”
Lo que pasó enseguida, fue como un milagro para la mamá de Joey y para mí. Venía preparado para pasar una hora ayudando a Joey para que se sintiera lo suficientemente seguro para voltearme a ver y tal vez decirme Hola. En vez de eso, Joey, saltó del sillón, vino hacia mí y gentilmente acurrucó al Osito Tappy.
Traje conmigo un pequeño libro ilustrado que yo escribí, llamado “El Osito Tappy Tiene Miedo de la Oscuridad”. Se lo comencé a leer a Joey con el objeto de enseñarle los puntos del tapping. Mi teoría es que la mayoría de los niños pequeños aman “ser ayudantes” y disfrutaran el ayudar al Osito Tappy a que supere sus miedos.
Cada vez que la historia sugería que Joey hiciera tapping sobre el oso y dijera, soy un gran oso, de forma espontánea Joey comenzaba a hacerse tapping a sí mismo y al oso diciendo, ¡Soy un gran niño Y soy un gran oso! Para cuando terminamos con la historia, Joey estaba cómodamente haciéndose tapping a sí mismo y al oso, ¡y también platicando cómodamente conmigo!
Al final de la historia dije, “Sabes, el Osito Tappy también tiene miedo de ir a la escuela. ¿Crees que podemos ayudarlo”?
Joey estaba muy deseoso de ayudar nuevamente al Osito Tappy, y cuando le pregunté de qué tenía miedo Osito Tappy, varias fueron las quejas específicas que me dijo que Osito Tappy tenía:
Osito Tappy tiene miedo de no poder hacer el trabajo…
Osito Tappy tiene miedo de no poder hablar con los otros niños…
Al Osito Tappy no le gusta que el día de escuela sea muy largo…
Así que Joey verbalizó exactamente los aspectos en los cuales necesitaba hacer tapping, y le enseñé a Joey a mantener separados sus brazos para demostrar como Osito Tappy estaba muy pero muy afectado. Luego le enseñé a juntar más y más sus manos para demostrar que Tappy cada vez tenía menos miedo. Finalmente, le enseñé cómo poner sus palmas juntas (como manos rezando) para indicar que las lágrimas se habían ido por completo.
Para el fin de la sesión, Joey había roto con todos los miedos de Tappy acerca de la escuela, y aún había añadido algunos temores extras acerca de bichos espeluznantes. La sesión se desarrolló muy bien y cuando me fui Joey estaba sonriendo y estrechó mi mano.
La Sra. Jones reportó que Joey no tenía ilusión de ir a la escuela al día siguiente, pero que el llanto extremo definitivamente se había reducido. Joey ama a su Osito Tappy y disfruta que le lean una y otra vez la historia de Tappy.
El Osito Tappy es una maravillosa herramienta para enseñar EFT a los niños pequeños, y es también un excelente rompe-hielos para niños tímidos y no comunicativos.
Bendiciones
Kiya
DISOLVER LOS CONFLICTOS
Todos los seres humanos tenemos dos aspectos que mostrar al mundo:
la cara amable, con todas las cualidades y fortalezas que hemos desarrollado, y el aspecto negativo con todos nuestros defectos, fallas de carácter, e innumerables carencias.
A esto habría que añadir que cuando la parte positiva está muy desarrollada, por lo regular también la sombra es muy poderosa.
La ciencia de la felicidad consiste, en saber alinearse para poder obtener lo mejor que cada ser tiene para dar.
Esto se logra solamente cuando somos capaces, de mantener nuestro enfoque, en su lado positivo.
Cuando ocurre lo contrario (percibes reiteradamente sus defectos, no escatimas en la crítica, y rechazas un determinado comportamiento que tú desapruebas) entonces creas la correspondencia exacta para que esa persona descargue en ti toda su negatividad.
Realmente todo depende del lente que tú uses, porque es tu enfoque el que crea las correspondencias.
Tus experiencias siempre responden a una ley cósmica que decreta:
“De lo mismo que tu das, recibes”.
Consideremos por ejemplo el caso de una pareja de enamorados.
Cuando están de novios normalmente los dos se regocijan en las cualidades del otro, y su relación los transporta hasta la cumbre de la felicidad y la armonía. Sin embargo, en el momento en que comienza su convivencia, empiezan a notar los defectos del compañero, y sus atributos positivos fácilmente pasan a segundo plano.
Entonces la polaridad cambia, y se comienza a atraer lo peor que la pareja tiene para dar, naturalmente en detrimento de la felicidad mutua.
Todo conflicto en las relaciones comienza, con el enfoque de la mente, en un aspecto negativo del otro.
La mente juzga, hace su propia interpretación de lo que ve, y luego condena.
Cuando un patrón mental ha sido creado, la energía fluye en la dirección que se le imprime, hasta devolverse y producir un resultado.
En el caso antes citado las consecuencias serán: perder la paz, y atraer cada vez más sufrimiento.
Con el agravante de que, una vez ese patrón mental queda establecido, será más fácil reciclar desdichas, que cambiar las actitudes ya establecidas.
La crítica y el chisme son un paso más adelante en este proceso de crear conflictos. Cuando la palabra hablada se une al pensamiento negativo, quiere decir que la energía de creación, que hemos emitido, llevará más fuerza. Tarde, o temprano el boomerang que hemos lanzado retornará a su dueño, trayendo consigo una carga negativa, que invariablemente producirá roces, disgustos y molestias.
Te preguntas entonces:
¿por qué nadie me quiere?
¿Por qué mis relaciones están llenas de asperezas y solo recojo incomprensión y agresividad de quienes me rodean?
¡Observa tus pensamientos, y tus palabras!
En tu mente tienes la energía para crear tu realidad. 
Si escoges pensar lo peor del otro, atraerás lo peor que él, o ella tiene para dar. Si reconoces sus valores, y te enfocas en ellos, ocurrirán dos cosas, ambas favorables:
1) Te sentirás bien contigo mismo y
2) Esa persona estará abierta para compartir contigo sus tesoros internos.
No olvides que hasta el criminal más empedernido, hasta el ser más abominable, posee una chispa de luz en su corazón.
Concéntrate en reconocer esa chispa, y experimentarás en tu mundo la milagrosa transformación que solo el poder del amor sabe brindar.
ES MEJOR DAR QUE RECIBIR
¡Reparte a manos llenas!
Una palabra oportuna, una sonrisa, una actitud animadora, un pensamiento generoso, y tu corazón sentirá esta gran verdad:
¡Es mejor dar que recibir! ¿Nunca lo sentiste?, ¡Experiméntalo!
Ayuda a alguien sin esperar nada a cambio, y verás cómo llegará a tus puertas, con las manos llenas de alegría, la más grande felicidad que puedas experimentar en la vida…
¡La felicidad de dar!
Uno puede ofrecerle sus ideas a otro como balas o como semillas.
Puede dispararlas, o sembrarlas; pegarle en la cabeza a la gente con ellas, o plantarlas en sus corazones.
Las ideas usadas como balas matarán la inspiración y neutralizarán la motivación.
Usadas como semillas, echarán raíces, crecerán y se volverán realidad en las vidas de quienes fueron plantadas.
El único riesgo de usarlas como semillas es que una vez que crecen y se convierten en parte de aquellos en quienes fueron plantadas, es probable que nunca te reconozcan el mérito de haberlas ideado.
Pero quién está dispuesto a darlo todo, recogerá una rica cosecha.
